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jueves, 29 de marzo de 2012

PUNTOS SOBRESALIENTES JEREMIAS 12 A 16 --- 29 MARZO


PUNTOS SOBRESALIENTES JEREMIAS 12 A 16

CAPITULO 12

es12 pág. 35 Marzo
Lunes 26 de marzo
De seguro, en vano he limpiado mi corazón (Sal. 73:13).
¿Alguna vez le han inquietado los mismos pensamientos
que el salmista registró en Salmo 73:1-12? Si así es, no tiene por
qué dejarse llevar por la culpa o pensar que su fe se está
derrumbando. Un buen número de siervos de Jehová —incluidos
algunos escritores de la Biblia— han abrigado sentimientos
similares (Job 21:7-13; Sal. 37:1; Jer. 12:1; Hab. 1:1-4, 13).
En realidad, todo el que desea agradar a Dios tiene que plantearse
inevitablemente la siguiente pregunta: ¿es el mejor camino
obedecer a Jehová? Esta pregunta está muy relacionada con un
asunto que Satanás hizo surgir en el jardín de Edén: el derecho de
Jehová a ser Soberano Universal (Gén. 3:4, 5). Por eso es
importante que analicemos el dilema al que se enfrentó el
salmista. ¿Deberíamos envidiar a los malvados que presumen de
tener vidas exitosas? ¿Deberíamos desviarnos del camino de
Jehová y actuar como ellos? Eso es justo lo que Satanás quisiera.
w10 15/6 1:9, 10
w78 1/5 pág. 25 párrs. 18-19 Nuestra salud espiritual y “los
riñones”
Para los hombres pudiéramos parecer una cosa, pero para
Dios, cuyos ojos escrutadores penetran hasta más allá de la
apariencia y circunstancias superficiales y sondean hasta lo más
profundo de nosotros, en realidad somos otra cosa. El bienestar
material y social no siempre quiere decir una buena relación con
Dios, una intimidad estrecha con él. Si no tenemos cuidado, se
nos pudiera clasificar con los israelitas que parecían tener el
favor y el apoyo de Dios, pero que en lo interior estaban alejados
de él. De éstos, Jeremías 12:2 dice: “[Dios,] los has plantado;
también han echado raíz. Siguen avanzando; también han
producido fruto. Tú estás cerca en su boca, pero lejos de sus
riñones.”
Por eso, cuando las cosas les salen bien y les son
agradables a los de esa clase, quizás tomen la Palabra de Dios en
su boca y hablen mucho acerca de él. Sin embargo, muy en lo
interior de ellos —en su verdadera estructura interna— no tienen
un vínculo estrecho con Dios. Él no desempeña un papel
verdadero en su vida interna. Está “lejos de sus riñones.” Sus
“consejos” no están implantados allá profundamente en lo
interior de ellos. Por eso, cuando persiguen a los cristianos, ¡sus
“riñones” no los corrigen!
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w00 1/5 pág. 30 Jehová es mayor que nuestro corazón
Recordemos siempre el siguiente punto: el concepto que
Jehová tiene de nosotros es más importante que el que tenemos
nosotros mismos. Siempre que observa que intentamos agradarle,
reacciona, no sencillamente con una leve satisfacción, sino con
regocijo (Proverbios 27:11). Aunque a nuestros ojos pueda
parecer relativamente poco lo que logramos, a él le llenan de
alegría nuestra disposición y buena intención. Mira más allá de lo
que conseguimos; percibe lo que queremos hacer; está al tanto de
cuáles son nuestros deseos. Jehová puede leer nuestro corazón
(Jeremías 12:3; 17:10).
Por ejemplo, muchos testigos de Jehová son tímidos y
reservados por naturaleza; prefieren llamar poco la atención.
Puede que les resulte dificilísimo predicar las buenas nuevas de
casa en casa. No obstante, motivados por el deseo de servir a
Dios y ayudar al prójimo, hasta los tímidos aprenden a abordar a
su semejante y hablarle de la Biblia. Quizá piensen que sus
logros son escasos, y esa idea tal vez les prive de gozo. Quizá
sientan en el corazón que su ministerio público no vale la pena.
Pero no cabe duda de que a Jehová le alegra la gran diligencia de
tales personas en su servicio. Además, ellas no saben con
seguridad cuándo y dónde brotarán, crecerán y darán fruto las
semillas de la verdad que hayan sembrado (Eclesiastés 11:6;
Marcos 12:41-44; 2 Corintios 8:12).
Otros Testigos llevan mucho tiempo con mala salud o están
envejeciendo. Para ellos, asistir regularmente a las reuniones en
el Salón del Reino conlleva mucho dolor y ansiedad. Escuchar un
discurso sobre la predicación quizá les recuerde lo que antes
hacían y aún quieren hacer, pero no pueden por causa de la
enfermedad. Tales cristianos quizá se sientan culpables de no ser
capaces de seguir el consejo como les gustaría. No obstante, es
indudable que Jehová aprecia muchísimo su lealtad y aguante.
Mientras permanezcan leales, nunca olvida su trayectoria fiel
(Salmo 18:25; 37:28).
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w11 15/3 pág. 32 párr. 19 Mantengámonos despiertos tal
como Jeremías
Este no es el momento de aflojar el paso en la obra del
Reino, sino de reflexionar en la profunda verdad que se presenta
en Jeremías 12:5 (léase). Todos tenemos problemas que ponen a
prueba nuestra fe, ¿no es cierto? Hacerles frente es como
participar en una carrera en la que los corredores son “hombres
de a pie”. Sin embargo, al ir acercándose la “gran tribulación”, se
irán agravando los obstáculos (Mat. 24:21). Serán tan duros que,
para superarlos, habrá que hacer un gran esfuerzo, como si
estuviéramos compitiendo “en una carrera [contra] caballos”.
Es obvio que se necesita muchísimo aguante y fortaleza para
tratar de seguirle el paso a un caballo. Por eso, en realidad, las
pruebas actuales nos están preparando para que podamos resistir
las que nos esperan.
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jr cap. 8 págs. 101-102 párrs. 17-19 ¿Sobreviviremos, como
Jeremías?
Otro aspecto que les concierne a los hermanos solteros es el
cuidado de los padres envejecidos. En los tiempos de Jesús,
algunos judíos prominentes evitaban con astucia atender a sus
padres. Afirmaban que los deberes religiosos que ellos mismos se
habían impuesto tenían prioridad sobre las obligaciones
impuestas por Dios en cuanto al cuidado de sus progenitores
(Mar. 7:9-13). No debería ser así en el caso de las familias
cristianas (1 Tim. 5:3-8).
Pero ¿qué ocurre cuando los padres mayores tienen varios
hijos cristianos? Si uno de ellos no está casado, ¿se convierte
ineludiblemente en su cuidador principal? Una hermana japonesa
escribió: “Me gustaría casarme, pero no puedo porque debo cuidar de mis padres.
Tengo la plena confianza de que Jehová
comprende la presión que supone atender a los padres y el dolor
de corazón que sentimos los solteros”. ¿Podría ser que ella
tuviera hermanos y hermanas casados que hubieran decidido, sin
consultarle, que debía encargarse de atender a los padres?
En casos como estos, cabe señalar que Jeremías tuvo hermanos
que no lo trataron con justicia (léase Jeremías 12:6).
Jehová comprende a los solteros y se compadece de los que
atraviesan tiempos difíciles (Sal. 103:11-14). De todas maneras,
los padres envejecidos o enfermos son los progenitores de todos
sus hijos, no solo de los solteros. Puede que algunos estén
casados y tengan familia; pero esto no rompe los lazos afectivos
naturales con sus padres ni los exime de cumplir con su deber
cristiano de ayudar cuando hace falta. Pensemos en Jesús que,
aun cuando estaba a punto de morir en el madero, reconoció su
deber y no se desentendió del cuidado de su madre (Juan 19:25-
27). La Biblia no da normas detalladas sobre cómo organizar la
atención de los padres mayores o enfermos; tampoco dice en
ninguna parte que los hijos no casados sean automáticamente
más responsables que los demás. En este tema tan delicado, los
familiares han de llegar a un acuerdo manifestando buen juicio y
consideración mutua, sin olvidar el ejemplo que Jesús dejó al
ocuparse de su madre.
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jr cap. 10 págs. 118-120 párrs. 11, 13 ¿Nos preguntamos a
diario “dónde está Jehová”?
A Jeremías lo desconcertaba ver la prosperidad de los
inicuos, y se lo hizo saber a Jehová (léase Jeremías 12:1, 3).
Aunque no pretendía cuestionar en absoluto la justicia divina,
buscaba una respuesta a su queja. Su franqueza dejó ver el
estrecho lazo que los unía, muy parecido al que une a un niño
con su amado padre. Lo que pasaba era que Jeremías no entendía
por qué muchos judíos triunfaban a pesar de su maldad. ¿Obtuvo
una respuesta satisfactoria? Sí, Jehová le aseguró que
desarraigaría a los malvados (Jer. 12:14). Ver cómo Jehová se
encargaba de los asuntos que le planteaba en oración tuvo que
afianzar la confianza de Jeremías en la justicia divina.
En consecuencia, es muy probable que las oraciones a su Dios y
Padre fueran cada vez más frecuentes y francas.
Probablemente no tengamos ninguna duda sobre la justicia
de Dios y el sabio modo como él lleva y llevará a cabo su
voluntad.
Aun así,podemos beneficiarnos mucho si reflexionamos en las experiencias de Jeremías y le contamos a Jehová nuestros temores o preocupaciones. Expresarnos con la misma franqueza que el profeta nos ayudará a reforzar nuestra confianza en Dios y en que su voluntad sin falta se realizará.
Incluso si de momento no entendemos completamente el
desenvolvimiento de algunos sucesos o la razón por la que el
propósito de Dios se desarrolla a cierto ritmo, podemos
expresarle en oración nuestra total confianza en que nada escapa
a su control. Jehová hará su voluntad a la manera y al ritmo que
él considere convenientes. Eso está garantizado, y no tenemos
ningún motivo para dudarlo. Continuaremos preguntando “dónde
está Jehová”, pues no dejaremos de orar para comprender su
voluntad y ver testimonios del cumplimiento de su propósito (Job
36:5-7, 26).

CAPITULO 13

jr cap. 4 págs. 51-53 párrs. 17-20 Evitemos los engaños de un
corazón traicionero
Para cumplir bien con su comisión, Jeremías debía
obedecer las directrices de Dios. Si hubiéramos estado en su
lugar, ¿las habríamos obedecido nosotros? En un momento dado,
Jehová le mandó que consiguiera un cinto de lino y se lo pusiera.
Luego le ordenó viajar hasta el río Éufrates. Si consultamos un
mapa, veremos que hay unos 500 kilómetros (300 millas) de
distancia. Una vez allí, Jeremías tenía que esconderlo en la
hendidura de un peñasco y volver a Jerusalén. Más adelante,
Dios le pidió que regresara por el cinto (léase Jeremías 13:1-9).
En total, Jeremías recorrió casi 2.000 kilómetros (1.200 millas).
A algunos críticos bíblicos les parece increíble que fuera hasta
tan lejos y caminara durante meses (Esd. 7:9). Pero eso fue lo
que Dios le mandó y eso fue lo que hizo Jeremías.
Imaginémonos al profeta marchando por las montañas de
Judea camino del Éufrates y luego, dependiendo de la ruta que
tomara, internándose en el desierto. ¡Y todo eso para esconder un
cinto de lino! Su larga ausencia debió de despertar la curiosidad
de sus vecinos. A la vuelta, no traía el cinto. Después, Dios le
dijo que volviera a hacer el largo viaje y recuperara el cinturón,
que ahora estaba podrido y ya ‘no servía para nada’. ¿No habría
sido razonable pensar que aquello era una pérdida de tiempo y un
esfuerzo inútil? Sin embargo, como Jeremías se había dejado
moldear por Dios, no pensó así. En lugar de quejarse, obedeció
sin rechistar.
No fue sino hasta el segundo viaje que Jehová explicó a
Jeremías que su actuación serviría de telón de fondo para
pregonar un contundente mensaje: “Esta gente mala, que está
rehusando obedecer mis palabras, que está andando en la
terquedad de su corazón y que sigue andando tras otros dioses a
fin de servirles e inclinarse ante ellos, también llegará a ser
justamente como este cinto que no sirve para nada” (Jer. 13:10).
¡Qué manera tan impactante de enseñar! La devota obediencia
del profeta en algo que a simple vista parecía trivial fue
importante en los intentos de Jehová por llegar al corazón de la
gente (Jer. 13:11).
Los cristianos de la actualidad no tenemos que caminar
centenares de kilómetros para impartir una lección divina. Pero
¿puede ser que nuestra forma de vida llame tanto la atención a
nuestros vecinos o conocidos que hasta nos critiquen? Quizás
tenga que ver con la manera de arreglarnos, el tipo de estudios
que elegimos, nuestra profesión o hasta la opinión que tenemos
sobre las bebidas alcohólicas. ¿Estaremos tan decididos a seguir
las instrucciones divinas como Jeremías? Si dejamos que Dios
moldee nuestro corazón, puede que se nos presenten ocasiones
para dar un buen testimonio. De todos modos, nos beneficiará
para siempre obedecer las directrices de Jehová recogidas en su
Palabra y aceptar la guía que nos llega mediante el esclavo fiel.
En conclusión, podemos evitar los engaños de un corazón
traicionero y ser como Jeremías. Por lo tanto, no dudemos en
dejarnos moldear por Dios; permitámosle que nos convierta en
vasos honorables y nos use para la eternidad.
w11 1/12 págs. 24-25 “Tiempo de amar y tiempo de odiar”
¿Qué ocurre si alguien que conoce la voluntad de Dios se
niega a obedecerle? La persona que actúa así no se está ganando
el amor de Dios, sino su desaprobación. Si practica a propósito lo
que Él detesta, provoca su odio. Por ejemplo, la Biblia dice:
“Jehová mismo examina al justo así como al inicuo, y Su alma
ciertamente odia a cualquiera que ama la violencia” (Salmo
11:5). Dios no perdona a quienes no se arrepienten, como bien se
indica en la carta del apóstol Pablo a los cristianos hebreos: “Si
voluntariosamente practicamos el pecado después de haber
recibido el conocimiento exacto de la verdad, no queda ya
sacrificio alguno por los pecados, sino que hay cierta horrenda
expectación de juicio y hay un celo ardiente que va a consumir a
los que están en oposición” (Hebreos 10:26, 27). ¿Por qué adopta
esta postura un Dios de amor?
Porque la maldad puede arraigarse y convertirse en parte
inseparable del individuo que comete —a propósito y repetidas
veces— un pecado grave. La persona podría corromperse hasta el
punto de volverse depravada e incorregible. La Biblia la compara
a un leopardo que no puede cambiar sus manchas (Jeremías
13:23). Este tipo de persona pierde la capacidad de arrepentirse y
comete lo que la Biblia llama el “pecado eterno”, que es
imperdonable (Marcos 3:29).
Así y todo, consuela saber que la mayoría de los pecadores
no son irreformables. Jehová es muy paciente y no disfruta
castigando a quienes han pecado por desconocimiento (Ezequiel
33:11). Por eso anima a todo el mundo a arrepentirse de sus
pecados y así obtener su perdón. Isaías 55:7 exhorta: “Deje el
inicuo su camino, y el hombre dañino sus pensamientos; y
regrese a Jehová, quien tendrá misericordia de él, y a nuestro
Dios, porque él perdonará en gran manera”.
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w88 15/1 págs. 13-14 párr. 14 Jehová... nuestra fuerza
Al ver la confusión que existe en las religiones del mundo,
¿pudiera alguien ser tan ingenuo como para pensar que las
oraciones de líderes religiosos pudieran traer la paz mundial?
Ellos han estado orando hipócritamente por centenares de años,
mientras que al mismo tiempo han participado de lleno en las
guerras de las naciones, las cruzadas y las infames persecuciones.
El profeta de Jehová inquirió: “¿Puede un cusita cambiar su
piel?, ¿o un leopardo sus manchas? También pudieran hacer lo
bueno ustedes mismos, que son personas a quienes se ha
enseñado a hacer lo malo”. (Jeremías 13:23.) Por ser la parte
principal de “Babilonia la Grande” —el imperio mundial de la
religión falsa— la religión de la cristiandad en particular ha sido
pesada en las balanzas divinas y hallada horriblemente
deficiente. ¡Está condenada! (Jeremías 2:34, 35, 37; 5:29-31;
Daniel 5:27.)
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w87 15/3 págs. 6-7 Las cristianas... cómo mantienen su
integridad en el lugar de empleo
Por supuesto, no es realista imaginar que se pueda reajustar
la forma de pensar de todos los hombres del lugar de empleo o
cambiar patrones de conducta profundamente arraigados.
(Compárese con Jeremías 13:23.) Y no es justo concluir que
todos los hombres que parezcan amigables en demasía tengan
“ojos llenos de adulterio”. (2 Pedro 2:14.) Por eso, a veces es
apropiado darles el beneficio de la duda.
Pero cuando el exceso de confianza es obvio, adopte una
postura firme. Cuando Salomón le hizo proposiciones de amor a
una joven doncella que no las deseaba, ella no fue tímida.
Respondió a los halagos de él con expresiones de amor
inquebrantable hacia un modesto pastor. Puesto que había
rehusado ceder a las proposiciones amorosas de Salomón, pudo
decir: “Soy un muro”. (El Cantar de los Cantares 8:10.)
Muestre la misma firmeza. Muchas veces se pueden cortar
de raíz las proposiciones amorosas con solo decir: “No toque, por
favor”, “Llámeme por mi nombre”, o: “No me gustan las bromas
de esa clase”. Más de una vez una cristiana simplemente ha
dicho: “¡No importune!”. De todas formas, haga claro que su no
significa ¡no! (Compárese con Mateo 5:37.) Una respuesta débil
o vaga pudiera animar al hostigador a esforzarse más.
Si usted es casada, sería bueno que considerara estos
asuntos con su esposo. Puede que él tenga ideas prácticas sobre
cómo enfrentarse a la situación. Si parece que lo mejor es
simplemente cambiar de empleo, recuerde la promesa de Dios:
“De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé”.
(Hebreos 13:5.)

CAPITULO 14

w07 15/5 págs. 4-5 Esperanza en un mundo lleno de angustia
El largo historial de la humanidad, que abarca más de seis
milenios, ha demostrado que los seres humanos continuamente se
decepcionan unos a otros. Con razón, pues, las Escrituras
inspiradas nos aconsejan: “No cifren su confianza en nobles,
ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación
alguna” (Salmo 146:3). Cifrar nuestras esperanzas en las
organizaciones de este mundo, en sus posesiones y en sus
aspiraciones solo conduce a desilusión. ¿Por qué? Porque “el
mundo va pasando, y también su deseo” (1 Juan 2:17).
No obstante, a lo largo de los siglos Dios siempre ha sido
una fuente de esperanza para los seres humanos justos. La Biblia
contiene muchas expresiones de esperanza y confianza en él. Por
ejemplo, lo llama ‘la esperanza del antiguo Israel’ y ‘la esperanza
de los antepasados de Israel’ (Jeremías 14:8; 17:13; 50:7).
Es obvio, pues, que las Escrituras nos animan a “espera[r] en
Jehová” (Salmo 27:14).
Proverbios 3:5, 6 nos exhorta: “Confía en Jehová con todo
tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos
tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus
sendas”. Tenemos sobradas razones para creer plenamente en
esta promesa porque Jehová Dios no cambia y siempre cumple su
palabra (Malaquías 3:6; Santiago 1:17). Él quiere lo mejor para
nosotros, y si siempre prestamos atención a su Palabra, la Biblia,
esta nos guiará durante estos tiempos de tanto temor (Isaías
48:17, 18).
La persona que sigue la guía divina sin reservas puede
confiar en la siguiente promesa: “No tengas miedo, porque estoy
contigo. No mires por todos lados, porque soy tu Dios. Yo
ciertamente te fortificaré. Yo cierta y verdaderamente te ayudaré.
Sí, yo verdaderamente te mantendré firmemente asido con mi
diestra de justicia” (Isaías 41:10). Orar con fervor y meditar en
estas palabras es muy reconfortante para todos los que de veras
aman a Jehová Dios, pues les ayuda a sobrellevar inquietudes y
situaciones difíciles.
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w08 15/4 págs. 5-6 párrs. 14, 16-17 Rechacemos las “cosas
que nada valen”
Entre las cosas que nada valen se incluyen las palabras. Así
lo destacó Jehová cuando dijo lo siguiente a Jeremías: “Falsedad
es lo que los profetas están profetizando en mi nombre. Yo no los
he enviado, ni les he ordenado ni les he hablado. Una visión falsa
y adivinación y una cosa que nada vale y la artimaña de su
corazón es lo que ellos les están hablando proféticamente” (Jer.
14:14). Aquellos falsos profetas afirmaban que eran voceros de
Jehová, pero lo que hacían era promover sus propias ideas. Por
tal razón, sus palabras no valían nada; lo que es más,
representaban una amenaza para la espiritualidad del pueblo.
En el año 607 antes de nuestra era, muchas de las personas que
hicieron caso a tales palabrerías murieron violentamente a manos
de los soldados babilonios.
¿Cuáles son algunas de las palabras sin valor que se
escuchan hoy día? Pues bien, algunos científicos sostienen que la
teoría de la evolución y los descubrimientos de la ciencia
demuestran que ya no es necesario creer en Dios, que todo se
puede explicar recurriendo a los procesos naturales. ¿Deberían
preocuparnos estas arrogantes afirmaciones? Desde luego que no.
La sabiduría humana no se iguala a la divina (1 Cor. 2:6, 7). Por
eso sabemos que cuando hay un conflicto entre lo que Dios ha
revelado y las enseñanzas humanas, son siempre estas últimas las
que están equivocadas (léase Romanos 3:4). A pesar del progreso
de la ciencia en diversos campos, la afirmación que hace la
Biblia sobre la sabiduría humana sigue siendo cierta: “La
sabiduría de este mundo es necedad para con Dios”.
En comparación con la infinita sabiduría divina, el pensamiento
humano es vano, inútil (1 Cor. 3:18-20).
También los líderes religiosos de la cristiandad profieren
palabras inútiles. Aseguran que hablan en nombre de Dios, pero
la mayoría de sus afirmaciones no se basan en las Escrituras.
Lo que dicen no tiene, en esencia, ningún valor. Los apóstatas
son otro grupo que habla palabras sin valor. Según ellos, saben
mucho más que “el esclavo fiel y discreto” nombrado por el Amo
(Mat. 24:45-47). Pero en realidad, los apóstatas promueven sus
propias ideas. De ahí que sus palabras tampoco valgan nada; son
una piedra de tropiezo para todo el que les presta oído (Luc.
17:1, 2).
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jr cap. 11 págs. 133-134 párrs. 11-12 “Pastores de acuerdo
con mi corazón”
La enseñanza de los ancianos debe fundarse en la Biblia
para que sea alimento espiritual sano. Por tal motivo, el anciano
que desee ser un maestro eficaz ha de ser un estudiante aplicado
de la Palabra de Dios. Este hecho contrasta con la razón por la
cual Jeremías tachó de ineficaces a los dirigentes de su pueblo:
“Los pastores se han portado irrazonablemente, y no han buscado
siquiera a Jehová. Por eso no han obrado con perspicacia, y todos
sus animales apacentados han sido esparcidos” (Jer. 10:21).
Quienes se suponía que fueran maestros no seguían los principios
de las Escrituras ni buscaban a Dios; por eso, era imposible que
obraran con verdadera sabiduría. Jeremías denunció en términos
todavía más severos a los supuestos profetas (léase Jeremías
14:14, 15).
En contraposición con aquellos falsos pastores, los
superintendentes cristianos estudian y copian el ejemplo de
Jesús. Solo así pueden ser pastores sabios. Tal vez sea difícil
apartar tiempo para estudiar con regularidad debido a las
múltiples obligaciones que absorben su tiempo y atención. Pero
si usted es anciano, pregúntese: “¿Estoy totalmente convencido
de que mi enseñanza será beneficiosa y veraz y reflejará
conocimiento y perspicacia únicamente si se basa en la Palabra
de Dios y la guía del esclavo fiel y discreto?”. Si reconoce que ya
no estudia tanto como antes, ¿qué piensa hacer para seguir
distinguiéndose de los falsos pastores del tiempo de Jeremías?

CAPITULO 15

es12 pág. 32 Marzo
Sábado 17 de marzo
¡Qué clase de personas deben ser ustedes en actos santos de
conducta y hechos de devoción piadosa[!] (2 Ped. 3:11.)
Entre las obras a las que alude el apóstol Pedro se destaca
sobre todo la proclamación de las buenas nuevas (Mat. 24:14).
Es innegable que en algunos territorios es difícil predicar, ya sea
porque las personas son apáticas o se oponen a nuestra obra, o
simplemente porque viven absortas en sus problemas. Los
siervos de Jehová del pasado también tuvieron que lidiar con
actitudes como esas. Pero nunca se dieron por vencidos, sino que
regresaron “vez tras vez” con el mensaje divino (2 Cró.
36:15, 16; Jer. 7:24-26). ¿Qué les ayudó a resistir? Primero,
veían su asignación como la veía Jehová, y no la gente sin
espiritualidad, y segundo, consideraban que portar el nombre de
Dios era el mayor de los honores (Jer. 15:16). También nosotros
tenemos el privilegio de anunciar el nombre y el propósito de
Jehová. Gracias a nuestra labor, cuando él ajuste cuentas con sus
enemigos, no podrán decir que ignoraban lo que iba a pasar.
w10 15/7 2:17, 18
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es12 pág. 108 Octubre
Martes 30 de octubre
Tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el regocijo de mi
corazón (Jer. 15:16).
Para Jeremías, su labor era una fuente de gozo. Él
consideraba un gran honor representar al Dios verdadero y
proclamar su palabra. Cabe notar que, cuando prestaba atención a
las burlas de la gente, perdía la alegría, pero cuando se
concentraba en la hermosura y la importancia de su mensaje, la
recuperaba (Jer. 20:8, 9). Para seguir predicando con gozo,
nosotros también necesitamos nutrirnos con “alimento sólido”, es
decir, con las verdades bíblicas más profundas (Heb. 5:14).
El estudio concienzudo de la Palabra de Dios fortalece nuestra fe
(Col. 2:6, 7). Además, nos ayuda a comprender cuánto le importa
a Jehová lo que hacemos. Por eso, si nos cuesta hallar tiempo
para leer y estudiar la Biblia, hemos de hacer cambios en nuestro
horario. Si estudiamos y meditamos, aunque solo sea unos
minutos al día, nos sentiremos más cerca de Jehová y “el
alborozo y el regocijo” nos llenarán el corazón, tal como le
sucedió a Jeremías. w11 15/3 4:12, 13
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w07 15/3 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
15:16, 17. Al igual que Jeremías, podemos luchar contra el
desánimo. ¿Cómo? Disfrutando de un estudio personal
significativo, ensalzando el nombre de Jehová en el ministerio y
evitando las malas compañías.
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jr cap. 10 págs. 117-118 párr. 9 ¿Nos preguntamos a diario
“dónde está Jehová”?
En una ocasión, cuando Jeremías tuvo que proclamar un
mensaje de denunciación, sintió que todo el mundo lo estaba
maldiciendo. De modo que le pidió a Dios que se acordase de él.
En su oración, recogida en Jeremías 15:15, 16, nos dice qué
sentimientos despertó en él la respuesta divina (léase). Jeremías
expresó su angustia; sin embargo, cuando halló las palabras de
Dios y las puso en su boca, por así decirlo, se llenó de gozo.
Jehová lo ayudó a valorar el privilegio de portar su nombre y
proclamar su mensaje. Así, Jeremías vio claramente dónde estaba
Jehová en esta situación. ¿Qué aprendemos nosotros?
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w11 15/6 pág. 5 ¿Son muy jóvenes para bautizarse?
Algunos padres creen que el bautismo de sus hijos es un paso
beneficioso, pero que conlleva sus riesgos, algo parecido a lo que
ocurre con la obtención de la licencia de conducir. Pero
¿realmente encierran peligros el bautismo y el servicio a Dios?
La Biblia contesta con un rotundo no. Proverbios 10:22 señala:
“La bendición de Jehová... eso es lo que enriquece, y él no añade
dolor con ella”. Y Pablo escribió al joven Timoteo: “Ciertamente
es un medio de gran ganancia, esta devoción piadosa junto con
autosuficiencia” (1 Tim. 6:6).
Esto no quiere decir que sea fácil servir a Jehová. Pensemos en
el profeta Jeremías. Él se enfrentó a muchos problemas durante
su ministerio. Sin embargo, ¿cómo veía su adoración? Como un
placer, pues dijo: “Tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre
mí, oh Jehová Dios de los ejércitos” (Jer. 15:16). Como bien
indicó Jeremías, la religión verdadera es una fuente de alegrías.
Por el contrario, el mundo de Satanás no es más que una fuente
de disgustos. Padres, la tarea de ustedes es enseñar a sus hijos a
ver la diferencia (Jer. 1:19).
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jr cap. 5 pág. 60 párr. 9 ¿A quiénes escogemos como amigos?
La posición y convicciones de Jeremías lo convirtieron en
el hazmerreír de sus contemporáneos (Jer. 18:18). Con todo y
con eso, estuvo dispuesto a navegar contra la corriente en vez de
seguir el “proceder popular” (Jer. 8:5, 6). A veces prefirió estar
“absolutamente solo” antes que mal acompañado; evitó la
amistad de aquellos que podrían influir en él negativamente
(léanse Jeremías 9:4, 5 y 15:17). ¿Lo hacemos nosotros? Hoy
prolifera la infidelidad a Dios tanto como en los días de Jeremías.
Los siervos de Jehová han tenido que escoger con cuidado sus
amistades desde siempre. Claro, lo anterior no quiere decir que el
profeta no tuviera allegados, pues hubo algunos que lo
defendieron y lo ayudaron.
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w92 15/8 pág. 17 párrs. 8-9 Entretenimiento en grupo:
Disfrute de los beneficios, evite las trampas
Tiempo atrás Jeremías había dicho que no ‘se sentaría en el
grupo íntimo de los que gastan bromas ni empezaría a
alborozarse’. (Jeremías 15:17.) Este profeta había recibido la
asignación divina de comunicar un mensaje de juicio inminente,
de modo que para él no era el tiempo debido de divertirse.
En la actualidad los cristianos tienen la asignación de
proclamar el mensaje divino de esperanza y los juicios de Dios
contra el inicuo sistema de cosas de Satanás. (Isaías 61:1-3;
Hechos 17:30, 31.) Por lo tanto, es evidente que no deberíamos
permitir que el entretenimiento desempeñara un papel importante
en nuestra vida. Puede ilustrarse con la pizca de sal o condimento
especial que realza el sabor del alimento. ¿Pondría usted tanto
condimento que anulara el sabor de la comida? Por supuesto que
no. En armonía con las palabras de Jesús registradas en Juan 4:34
y Mateo 6:33, nuestro principal interés —nuestro mismo
alimento— debería ser hacer la voluntad de Dios. De modo que
la recreación tiene que ser como el condimento. Debe refrescar y
realzar, no agotar ni agobiar.
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jr cap. 12 pág. 150 párr. 21 “¿No era ese un caso de
conocerme?”
Jehová no solo habla del perdón, sino que actúa en
consecuencia. A Jeremías le mandó que instara al pueblo:
“Vuélvete, oh renegada Israel [...]. No haré caer mi rostro
airadamente sobre ustedes [...]. No me quedaré resentido hasta
tiempo indefinido” (Jer. 3:12). Dios no guarda rencor
ni animosidad contra ninguno de sus siervos a quienes ha
perdonado. Aunque se haya cometido un mal, Jehová quiere
restaurar las buenas relaciones. A pesar de los pecados
cometidos, si la persona está verdaderamente arrepentida y busca
el perdón, Jehová la ‘traerá de vuelta’, es decir, le otorgará su
favor y bendición (Jer. 15:19). Estas palabras deberían animar a
regresar al Dios verdadero a cualquiera que se haya alejado de él.
¿No es verdad que el perdón de Jehová nos acerca a él? (Léase
Lamentaciones 5:21.)

CAPITULO 16

w92 15/5 pág. 17 párrs. 9-11 Verdadera felicidad al servir a
Jehová
Muchos siervos de Dios han hallado verdadera felicidad sin
estar casados.
En vista de los tiempos trascendentales en que vivía el
profeta Jeremías, Dios le mandó que no se casara ni tuviera hijos.
(Jeremías 16:1-4.) Pero Jeremías aprendió por experiencia la
veracidad de estas palabras de Dios: “Bendito es el hombre
físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza
Jehová ha llegado a ser”. (Jeremías 17:7.) Durante los más de
40 años de su servicio profético, Jeremías sirvió fielmente a Dios
siendo soltero. Por lo que sabemos, nunca se casó ni tuvo hijos.
Con todo, ¿quién puede dudar de que Jeremías haya sido feliz
como en el caso del fiel resto judío que ‘se puso radiante por la
bondad de Jehová’? (Jeremías 31:12.)
Muchas otras personas han servido a Jehová gozosamente
sin cónyuge. Fueron solteras, o viudas. Entre ellas estaban la
profetisa Ana; probablemente Dorcas, o Tabita; el apóstol Pablo;
y el mayor ejemplo de todos: Jesucristo.
____________________________________________________
jr cap. 8 págs. 92-95 párrs. 3-7 ¿Sobreviviremos, como
Jeremías?
Jeremías fue uno de los supervivientes de la destrucción de
Jerusalén, aunque sus circunstancias personales eran diferentes a
las de la mayoría (Jer. 21:9; 40:1-4). Dios le había mandado que
no se casara ni tuviera hijos y que se abstuviera de ciertas
actividades normales de la vida judía (léase Jeremías 16:1-4).
En la época y cultura del profeta, lo común era casarse y
tener hijos. Y así lo hacían casi todos los judíos, con lo que se
mantenían las herencias territoriales dentro de la tribu y la
familia (Deu. 7:14). ¿Por qué no podría hacerlo Jeremías?
En vista de lo que se avecinaba, Dios le ordenó que
no participara en las ocasiones de duelo o de alegría. No había de
consolar a los dolientes ni comer con ellos tras el funeral,
ni disfrutar del júbilo de las bodas. Tanto los festines fúnebres
como los alegres banquetes de bodas estaban a punto de terminar
para siempre (Jer. 7:33; 16:5-9). Con su conducta, Jeremías
respaldó sus palabras y destacó la gravedad del venidero juicio.
Al tiempo llegó la calamidad. ¿Podemos imaginarnos cómo se
sintieron entonces quienes cayeron en el canibalismo o quienes
vieron a sus seres queridos convertirse en simple carroña? (Léase
Jeremías 14:16; Lam. 2:20.) Así que no había razón para
compadecerse de Jeremías porque fuera soltero. Aunque los
dieciocho meses de sitio segaron la vida de familias enteras, él
no tuvo una esposa o hijos que llorar.
Ahora bien, ¿es aplicable a los cristianos el pasaje de
Jeremías 16:5-9? No, pues se nos exhorta a “consolar a los que
se hallan en cualquier clase de tribulación” y a “regoci[jarnos]
con los que se regocijan” (2 Cor. 1:4; Rom. 12:15). El propio
Jesús asistió a una boda y contribuyó a la alegría de la fiesta.
No obstante, lo que le aguarda a este malvado mundo es muy
grave, y quizás los cristianos hasta pasemos penurias y
privaciones. Jesús subrayó la necesidad de aguantar y mantenerse
fieles a toda costa, como nuestros hermanos del siglo primero
que huyeron de Judea. Por eso, permanecer soltero, casarse o
tener hijos son asuntos que merecen seria reflexión (léase Mateo
24:17, 18).
¿Qué relevancia tiene el mandato que Dios le dio a
Jeremías de no casarse ni tener hijos? En la congregación hay
cristianos fieles que son solteros o que están casados pero
no tienen hijos. ¿Qué pueden aprender de Jeremías? ¿Y por qué
deben prestar atención a este aspecto de la vida del profeta
incluso los matrimonios con hijos?
Recordemos primero que Jeremías no había de engendrar
hijos. ¿Y los cristianos? Jesús no mandó a sus seguidores que se
abstuvieran de criar una familia; aun así, es notable que
pronunciara un “¡ay!” por las mujeres embarazadas o las que
estuvieran amamantando cuando llegara la tribulación sobre
Jerusalén entre los años 66 y 70 de nuestra era. Dadas las
circunstancias, sería una época especialmente difícil para ellas
(Mat. 24:19). Nosotros nos acercamos a una tribulación mayor,
lo cual debería hacer pensar seriamente a las parejas cristianas
que dudan entre tener o no tener hijos. ¿No es cierto que cada vez
es más difícil bregar con estos tiempos críticos? Además, los
matrimonios admiten que cuesta mucho criar a los hijos en el
camino de la vida. Aunque cada pareja debe decidir si tendrá
hijos o no, vale la pena analizar el caso de Jeremías.
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w07 15/3 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
16:16. ¿Qué quiere decir que Jehová envíe “muchos
pescadores” y “muchos cazadores”? Es posible que se refiera a
que Jehová enviaría ejércitos enemigos en busca de los judíos
infieles para ejecutar juicio sobre ellos. No obstante, en vista de
las palabras de Jeremías 16:15, también podría aludir a la
búsqueda de los israelitas arrepentidos.
____________________________________________________
ms pág. 267 Jehová
Todo está expuesto a Sus ojos
Jer. 16:17 “Mis ojos están sobre todos sus caminos.
No han estado ocultos de delante de mí, ni ha estado escondido
su error de enfrente de mis ojos.”
____________________________________________________
ms pág. 414 Religión
Hay que cambiar de la religión de sus padres si queda probada
incorrecta
Jer. 16:19 “Oh Jehová mi fuerza y mi plaza fuerte, y mi
lugar adonde huir en el día de angustia, a ti vendrán las naciones
mismas desde los cabos de la tierra, y dirán: ‘En verdad nuestros
antepasados llegaron a poseer pura falsedad, vanidad y cosas en
las que no había nada provechoso.’
w78 1/10 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué se le mandó al profeta Jeremías que permaneciera
soltero?—Jer. 16:2-4.
Esto sirvió para confirmar el hecho de que el cumplimiento de
la palabra de Jehová respecto a la destrucción de Jerusalén era
seguro. Así el profeta no tendría la triste experiencia de
engendrar hijos que experimentaran calamidad. Puesto que
Jeremías estaba completamente absorto en su obra profética,
escuchó el mandato de Dios sin levantar una queja.—1/3
pág. 18.

ACTIVIDADES PARA RAZONAR

w80 1/1 Jehová, nuestra esperanza para entrar en un nuevo
orden
Según Jeremías 14:8, 9, ¿qué era Jehová para la nación de
Israel, pero qué parecía que estaba pasando?
____________________________________________________
w80 1/1 Jehová, nuestra esperanza para entrar en un nuevo
orden
Según Jeremías 14:22, ¿por qué hay razón sólida para que nos
dirijamos a Jehová como nuestra única Esperanza?
____________________________________________________
jr cap. 10 ¿Nos preguntamos a diario “dónde está Jehová”?
¿Cómo se expresó el profeta en Jeremías 15:15, 16, y cómo
respondió Jehová? ¿Por qué es importante expresarle
a Dios cómo nos sentimos?
____________________________________________________
km 4/72 pág. 2 Sus Reuniones de Servicio
¿Cómo es posible que nuestro servicio del campo para
Jehová sea con gozo del corazón y no algo abrumador? (Hech.
20:35; Mat. 22:37, 39; Jer. 15:16; Luc. 2:10)
____________________________________________________
km 4/07 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio
Teocrático
¿Cómo influye Jeremías 15:17 en nuestro concepto de las
diversiones hoy día? [w92 15/8 pág. 17 § 8, 9].
____________________________________________________
km 4/00 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio
Teocrático
Podemos contar con el apoyo de Jehová para cumplir con nuestra
comisión de predicar las buenas nuevas del Reino de
Dios [Jer. 15:20] [w98-S 1/3 pág. 28 §1].
____________________________________________________
g 9/11 pág. 31 Actividades para la familia
Jeremías nunca se casó. ¿Cierto o falso? (Jeremías 16:1-4).
____________________________________________________
km 8/02 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio
Teocrático
En Jeremías 16:2-4 se mandó al profeta que permaneciera
soltero (para demostrar su abnegación; para
prefigurar la soltería del Mesías; para confirmar el
hecho de que el cumplimiento de la palabra de Jehová
respecto a la destrucción de Jerusalén era seguro)
[w78-S 1/10 pág. 30 §2].
____________________________________________________
jr cap. 8 ¿Sobreviviremos, como Jeremías?
¿Qué relación tienen con los cristianos las instrucciones
recogidas en Jeremías 16:5-9?
my Preguntas de estudio para Mi libro de historias bíblicas
¿Cuál es el nombre de Dios y qué posición exclusiva tiene
con respecto a la Tierra? (Jer. 16:21; Dan. 4:17.)

Toda la información ha sido sacada de la
Watchtower Library 2011
Este archivo, es tan solo es una
ayuda para nuestra preparación, el
propósito principal de esto, es que
investiguemos más nosotros.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Objetores de conciencia en Camp Pike, Little Rock, Arkansas, 11 de agosto de 1918. De un total de veintidós objetores de conciencia, quince eran menonitas, cinco eran quakeros, y dos eran Estudiantes Internacionales de la Biblia (I.B.S.A.)

HERMANAS ANUNCIANDO EN 1940 UN DISCURSO DE RUTHERFORD
CARLOS TAZE RUSSELL EN 1916 EN POLONIA

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EXCELENTE REPORTAJE DE LA CADENA DE TELEVISION ALEMANA Tv1-Steiermark SOBRE NUESTRA FE



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